La soledad y la lesión de la médula espinal

Posted by Gretchelle Dilan, Ph.D. in Life After Paralysis on November 16, 2020 # Español

El que no le tiene miedo a estar solo, no le tiene miedo a nada.

A juzgar por mí, no puedo imaginar cuántas personas han buscado en Google sobre este tema cuando sintieron las punzadas de la soledad. Y es que en nuestra situación se entrega toda independencia para recibir compañía por necesidad y no por que disfrutamos de las personas que están cerca. Una vez que la vida te golpea con una lesión de la médula espinal es inevitable la depresión, la tristeza, el aislamiento y la abstinencia y de ahí la soledad.

Lo cierto es que el grupo empieza a achicarse, los amigos, la familia y por alguna razón los nuevos amigos están en una silla de ruedas o están en el negocio de la diversidad funcional. Y aunque siempre permanecerán algunos y otros nuevos compañeros de vida vendrán, la pregunta siempre será, ¿qué ocasiona que me sienta solo? Culturalmente estamos condicionados a tener pareja y amigos porque nos complementan en “algo” y aunque puede ser cierto también es la base para sentirnos solos y perdedores. Es por eso por lo que la soledad es subjetiva. Nunca se podrá quitar o darle la razón a alguien que se sienta solo y tampoco la soledad se puede medir. El reto está en aprender a sentirnos bien con nuestra propia compañía.

Luego de accidentarme, me tomó muchos años aceptar el hecho de que nacemos solos y vamos a morir solos y aunque parezca una frase trillada y negativa, en el camino aprendemos que no tiene sentido apegarse a los demás para empezar a sentirse bien con uno mismo.

¿Qué podemos hacer? Aunque no necesariamente estos puntos que voy a mencionar son una receta mágica, sí son motores de arranque para trabajar nuestros sentimientos de soledad.

1. Haz cosas que disfrutes

Retrocedamos en el tiempo. ¿Qué te gustaba hacer cuando eras niño? ¿Hiciste dibujos? ¿Bailaste tu música favorita? ¿Te gustó jugar con legos? ¿O disfrutabas jugando con el maquillaje?

Bloquea el ruido de los pensamientos de ahora y paséate en las cosas que hacías de pequeño. Ahora añade cosas que hacías antes de la lesión medular. Cálmate, no te entristezcas, solo piénsalo para que estudies cuales de esas se pueden adaptar a la situación actual.

Ya verás como comenzarás a querer tener ese tiempo para ti mismo y poder hacer esas actividades que alguna vez, disfrutaste. Hacer las cosas que disfrutas a diario te ayudará a sentirte equilibrado y relajado.

2. Haz las paces con el pasado

Hay una razón por la que no nos gusta pasar tiempo solo y ahí comienza nuestra introspección. ¿Te aíslas por todas las ideas relacionadas a la lesión de la médula espinal? ¿Tienes codependencia hacia una relación que ya no existe? ¿Cómo son tus relaciones ahora vs las de tu pasado? ¿Cuándo fue la primera vez que te sentiste solo? ¿Qué pasó? ¿Estoy llevando el peso del pasado a mi presente? ¿Sientes que no eres un tema de interés? No olvides que la depresión es resultado de pensar mucho en el pasado y la ansiedad es resultado de pensar mucho en el futuro.

3. Replantea sus pensamientos

Una de las razones por las que quizás no quieras pasar tiempo solo es porque no estás siendo amable contigo. Si tienes muchos pensamientos negativos cuando estás solo, es normal que busques huir de ellos. Sin embargo, es muy difícil huir de uno mismo, más cuando por la situación de la silla de ruedas no podemos ser tan espontáneos en salir a despejarnos. Por esto sugiero comenzar a sustituir pensamientos. Sal de tu mente y observa todo lo que piensas cuando estás solo. Filtra pensamientos, escoge cuales requieren atención. Si cuando estás solo piensas en cosas que te entristecen será muy difícil disfrutar de tu compañía.

4. Elimina la procrastinación.

Ponte al día con esos planes que dejaste en la gaveta. Lee ese libro increíble, desarróllate profesionalmente, ordena tu closet, lleva a arreglar el carro, inscríbete en un curso en línea. Todos esos proyectos grandes o pequeños requieren de fecha para ser completados. Si ya completaste todos los proyectos, busca otros proyectos en la casa, siempre necesitamos poner al día donde vivimos.

Recuerda que todo lo bueno está detrás del miedo. No le tengas miedo a conocerte mejor.

Gretchelle Dilán, PhD vive en Puerto Rico con una lesión de la médula espinal. Ella es una psicóloga industrial y es la escritora de los blogs en español para la Fundación Reeve. Suscríbete a nuestros blogs en español para informarte sobre temas de interés como el empleo, la salud mental, la investigación, las experiencias diarias y más. Visita www.ChristopherReeve.org/Blog y haz clic en el tag “Español”.