La Universidad durante el Coronavirus

Posted by Reeve Staff in Life After Paralysis on May 13, 2020 # COVID-19, Español

Mi nombre es Ian Malesiewski y actualmente estoy terminando mi segundo año en la Universidad de Miami. Desafortunadamente, hace cuatro años me rompí el cuello mientras competía en las pruebas del equipo Cadet World, y soy tengo cuadriplejía a nivel C4. Aunque esta lesión me dejó paralizado del pecho hacia abajo, me ha hecho apreciar verdaderamente mi educación y mi vida fuera del atletismo. Dicho esto, actualmente me estoy especializando en la neurociencia con menores en química, salud pública y filosofía. Ian

Por suerte, tengo un gran sistema de apoyo que me ayuda a tener éxito en la escuela. Sin embargo, ha sido extremadamente difícil tratar de navegar con seguridad mi camino a través de la pandemia de la COVID-19. Específicamente, ha sido muy difícil, no he salido de mi casa en casi siete semanas. Aunque a algunos les puede parecer divertido simplemente relajarse, no he podido ir a terapia física, lo cual causa una larga lista de problemas para alguien con una lesión de la médula espinal. Hago todo lo posible por mantenerme activo utilizando el equipo de ejercicios que tengo en casa, pero nada puede igualar un verdadero entrenamiento en un gimnasio de fisioterapia.

Otro problema causado por la COVID-19, y probablemente el más importante, es mi atención de enfermería. En la escuela, tengo enfermeras nocturnas que me ayudan a prepararme para el día. Como el coronavirus se transmite tan fácilmente, las puse en espera un tiempo atrás. Aunque por la mayor parte estoy extremadamente saludable, me ponía un poco nervioso el no saber con quién o con qué estaban en contacto mis enfermeras en su vida diaria. Dicho esto, sentí que era más seguro suspender periódicamente la ayuda de enfermería.

Con mis servicios de enfermería en espera, dejó el 100% de las responsabilidades de cuidado a mi madre. Ella estaba trabajando 24 horas al día, siete días a la semana. Todo el día y toda la noche. Por suerte, mi hermano, que también es estudiante universitario en la Universidad Estatal de Kent, pudo venir a Miami para ayudarnos a superar este momento difícil. Sus clases también se trasladaron al internet, así que le dio la libertad y la disponibilidad para ayudar.

En cuanto a mi trabajo escolar, al principio estaba un poco nervioso por hacer la transición completamente en línea para mis clases. Muchos pensamientos corrían por mi cabeza. ¿Me perdería en la confusión? ¿Cómo funcionarán los exámenes en línea con mi discapacidad? ¿Mis profesores recordarían mis adaptaciones? En lugar de estresarme por ello, decidí contactar a la Oficina de Servicios para las Discapacidades para crear un plan. Si he aprendido algo a lo largo de mi experiencia universitaria, es que tengo que ser un defensor de mí mismo. Afortunadamente, todos mis profesores fueron extremadamente complacientes, y descubrimos una forma de tener éxito en el nuevo formato en línea. Ian

Aunque las clases en línea son difíciles, sorprendentemente han aportado muchas cosas positivas a mi experiencia académica. Lo que he descubierto es que el cambio de las clases a un formato en línea ha nivelado de alguna manera el campo de juego. Siendo el único estudiante en el recinto de la universidad en una silla de ruedas motorizada, me destaco. No es fácil pedir ayuda en mis clases o incluso pedir la cosa más simple, como ayuda para abrir una puerta. Sin embargo, ahora que todas mis clases están en línea, me siento más incluido y menos marginado. Ahora siento que mis compañeros de clase miran más allá de mi silla de ruedas/discapacidad y me aceptan por lo que realmente soy.

Aunque ir a la universidad es difícil para las personas con una lesión de la médula espinal, aún es posible. ¡Esta pandemia me ha demostrado que la comunidad de LME puede prosperar incluso en los tiempos más inciertos!

Puedes seguirme en Instagram @ianmalesiewski34 y Twitter @fiercekitty3. También puedes enviarme un mensaje en Reeve Connect, Ian Malesiewski.

Para más recursos sobre el coronavirus, visite el Centro de Información de la COVID-19 de la Fundación Reeve.